El Síndrome de Sherwood es una estrategia táctica policial desarrollada por David Piqué durante su mandato como Comisionado General de Coordinación Territorial para los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica de Catalunya. Con diferentes variantes, es una estrategia utilizada por los cuerpos policiales más represivos del mundo, y su finalidad es clara: buscar la confrontación para justificar la posterior represión y lograr dañar lo máximo posible la imagen pública de los manifestantes.