Yo crecí en un mundo en el que “las cosas de las mujeres” daban vergüenza y poco de asco. Las cosas de las mujeres. Un mundo de paños, compresas, sangre, parto, leche y flujo. Eran asuntos escondidos de los que no se hablaba, como mis genitales.

Si el capitalismo es una sindemia, va a seguir produciendo virus y pandemias. Ese es el futuro y no es halagüeño. La política y la ciencia deberían estar luchando para liberar a la humanidad y a ellas mismas del capitalismo. Eso sí sería bueno para todos