Una cosa es desear un mundo sin prostitución y otra muy distinta es querer impedir que mujeres prostitutas hablen en la universidad. Hace falta haber olvidado muchas cosas fundamentales para demostrar semejante grado de intolerancia

Sr. Domingo: a las mujeres nunca, ni en los ochenta ni en los noventa ni en el siglo XIX nos ha gustado que abusen de nosotras, ni sexual ni de ninguna otra manera; ni que nos toquen ninguna parte del cuerpo sin nuestro permiso; ni que nos impongan las relaciones sexuales como chantaje para nada; ni que nos violen, en general.

Ninguna de esas ideas que defiende la derecha tiene que ver con lo que realmente proclama el feminismo ni es verdad que las políticas feministas tengan los efectos que le achacan. Es una burda caricatura, o más bien una simple mentira, afirmar que el feminismo equipara a todos los hombres con maltratadores o violadores

Ser hombre significa saber sin ninguna duda que no serás violado y arrojado a un río por una mujer, por ejemplo

Yo soy mujer, y no tengo esa certeza. Al igual que no lo tiene ninguna mujer. Porque somos mujeres, no hay más

Nos están matando, y Vox pretende que este grito que aún no se oye lo suficiente se acalle para siempre

No fue una orgía, señores, por mucho que los opresores de mujeres, los que no nos respetan, los que quieren volver al patriarcado más virulento y opresor, se hicieran fuerte en su discurso

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